miércoles, 10 de agosto de 2011

Desvaríos y otras Locuras 1#: La suerte que tienen algunos...

¡Hola a todos!
Por fin os traigo la primera entrada de Desvaríos y otras Locuras que es sobre un tema del que mi di cuenta el otro día en la librería: La suerte que tiene la gente a la que no le gusta leer.
¡No me matéis ni me apedreéis, por favor! ¡Dejadme que os lo explique!

Estaba yo un buen día en la zona de libros juveniles de mi librería (¿dónde sino?), mirando embobada todos y cada uno de los libros que, por desgracia, todavía no había leído, cuando por casualidad oigo la conversación de una madre con su hijo, de unos siete años en el apartado de libros infantiles de al lado.
El niño quería irse de allí cuanto antes; pero la madre lo retenía. Ella insistía en que su hijo debía elegir el libro que quisiese, incluso dos si le apetecía, y el niño no estaba por la labor. "Mira este, con dibujos, que bonito", insistía la madre. "Yo no quiero un libro, quiero un juego para la play", contestaba el hijo.

Yo me quedé callada, escuchando atentamente; pero por dentro estaba horrorizada y un discurso bastante largo sobre lo que acababa de escuchar empezaba a formarse en mi cabeza. "Pobre mujer", pensé yo, "Su hijo nunca elegirá un libro por si solo". Aunque la mujer siguiese en sus trece, se veía claramente que el niño tenía tanto entusiasmo por leer que lo único que le faltaba era llevar en su camiseta este cartel:
Pero esta no es la primera vez que me pasa algo parecido y siempre termino con la misma conclusión, que quizás sea algo egoísta, pero totalmente cierta: ¿Por qué ellos sí, y yo no? 
¿Por qué un montón de madres le dicen a sus hijos: "Tú escoge el libro que quieras, que te lo compro"? Mientras yo, deseando comprar todos y cada uno de los libros de la librería; pero sin un céntimo para ello, tengo que esperar pacientemente para poder comprar alguno.

Porque últimamente, parece que todos los padres del mundo se han confabulado entre ellos para que sus hijos lean y para los que ya leemos nos deprimamos sin remedio.

¡Si tanto quieren comprar un libro, yo acepto donaciones!

Alguien debería explicarles a todos esos padres, que lo máximo que pretenden leer sus hijos son los libros que les manden en el colegio y eso si hay suerte... o el título del juego que se quieren comprar, y que intentar convencerlos de lo contrario es una pérdida de tiempo y dinero. Si de verdad quieren que lean, deberían comprarles un libro que realmente les pueda gustar y hacer que lo lean, y si ni así les interesa, son un caso perdido.
Los niños a los que realmente les gusta leer, lo hacen por sí solos en cuanto alguien les enseña, y no hace falta andar a convencerlos.

Pero últimamente, hay muchos niños en el mundo que tienen esta forma de pensar:


Y yo, después de este discurso, con el que espero haber hecho que más de uno se replantee alguna que otra cosa, me despido y os dejo reflexionando sobre lo que os he contado.

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